Cultura ciclista

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Guía para montar en bici en invierno

21 ene 2019 equipamiento 12

Para muchos ciclistas, la llegada del invierno marca el final de su temporada. Y eso es una pena. Por supuesto, las bajas temperaturas nos presentan un nuevo conjunto de retos a superar para salir de casa en bici. Pero con el equipo adecuado y siguiendo algunos de los siguientes consejos, conseguiremos vencer a los elementos en nuestro recorrido diario por la ciudad.

Pon a punto tu bici

Desinfla un poco tus ruedas. Las ruedas más blandas tienen una superficie de contacto más grande con el suelo y por lo tanto mejor adherencia, lo que ayuda en esos días de lluvia o nieve. Baja un poco el sillín. Solo con bajarlo 1 centímetro estarás bajando su centro de gravedad y tendrás una posición más ágil para apoyar los pies en el suelo en caso necesario. Ajusta los frenos. Las llantas mojadas necesitan una potencia de frenado adicional para reducir la velocidad

Pon a punto tu cuerpo

Evita usar prendas de plumas y el algodón. A diferencia de las telas sintéticas o la lana, el algodón y las fibras de plumón absorben completamente el agua y la mantienen contra la piel. Esta capa de agua conduce el calor lejos de tu cuerpo. Lo mejor es utilizar tejidos transpirables, combinados con una capa impermeable. Centraremos nuestra estrategia en vestirnos por capas para adaptarnos a la temperatura y la humedad de cada hora del día

Protege tus puntos débiles ante el frío:

  • Manos:

    Utiliza guantes impermeables y transpirables. Hay muchos modelos que incorporan además tecnología táctil, para que puedas usarlos con tu smartphone sin tener que quitártelos para tocar la pantalla.

    Guantes impermeables y transpirables Salomon: Unos guantes ligeros con los que mantendrás tu manos calientes gracias al aislamiento transpirable térmico Advanced Skin Warm.

    Guantes impermeables para pantalla táctil: Resistentes al agua y al viento. Son perfectos para seguir usando tu móvil. Material grueso y cálido con un forro interior que te aisla del frío y protecciones exteriores muy resistentes.

    Guantes a prueba de viento: Impermeables y a prueba de viento para que nada te detenga.

  • Cuello:

    Un buff de lana o tejido técnico te permitirá abrigarte en el cuello, por donde más frío entra en la bici. En los días más fríos también puede servirte para tapar la cara.

No te pongas demasiada ropa.

Una buena regla general es usar solo las capas suficientes para tener solo un poco de frío al arrancar. Te calentarás a los pocos minutos de pedalear y si llevas demasiada ropa sudarás y acabarás quitándote ropa y cogiendo una neumonía.

Caqueta impermeable con capucha:

Una chaqueta de invierno en tejido técnico, impermeable y transpirable. Con cremalleras a prueba de agua y al viento.

Caqueta cortaviento:

Un básico para protegerte del viento. Debe ser transpirable y a ser posible resistente al agua.

Usa lo que tienes. ¿Esquías, practicas snowboard o practicas otros deportes de invierno? Entonces, tal vez ya tengas ropa interior térmica, una chaqueta, u otros artículos que te sirvan para el ciclismo en la ciudad.

Ser visto.

Usa ropa de colores visibles o reflectante y enciende las luces de la bicicleta de día. Piensa que los LED tienen un consumo muy pequeño.

Tus habilidades.

Para circular con mayor seguridad en carreteras mojadas hay que anticiparse y tener presente que nuestra tracción puede ser limitada. Frene dos veces. Aprieta y suelta rápidamente los frenos antes de que realmente necesites reducir la velocidad. Esto elimina el agua de las llantas y tendrán una potencia de frenado mucho mejor para la segunda frenada. Frena siempre antes de girar. Frenar y girar al mismo tiempo hace que el reparto de masas de la bicicleta se desplace hacia la rueda delantera. Bloquear la rueda delantera mientras giras hará que resbale y acabarás en el suelo. Inclina tu bicicleta, no tu cuerpo. Es imposible girar sin inclinarse, pero inclinar la bicicleta en lugar del cuerpo hace que sea más fácil mantener el control de la masa sobre sus neumáticos y corregir un posible derrape. Utiliza primero el freno trasero. Inicialmente la rueda trasera concentra un mayor reparto de masas, además es mucho más fácil controlar un derrape de la rueda trasera que de la delantera. Bloquear un poco la rueda trasera también ayuda a medir la tracción que tenemos con el asfalto.

Si estás pensando que todo esto es demasiado complicado, piensa en lo que hacen en ciudades donde el invierno es realmente duro. Muchos ciclistas no se quedan en casa por una nevada mientras la bici pueda rodar.



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